La tarde del sábado fue perfecta, fui al cine con dos buenos amigos, Bazta y Almu (la responsable de la elección de Bienvenidos al norte en contra de mi escepticismo inicial), y al salir por fin encontré un buen restaurante mexicano en Madrid, la Mordida, así que la guinda de la noche la puso una jarra de margaritas bien preparados, unos chiles rellenos que casi me hacen caer la lagrimilla (pero sólo casi), unos ricos tacos al pastor con piña y un imprescindible postre de cajeta. Lo mejor, al margen de la compañía, que todo me salió gratis, privilegios de ser tan majo.
22 marzo, 2009
BIENVENIDOS AL CINE DE HUMOR
La tarde del sábado fue perfecta, fui al cine con dos buenos amigos, Bazta y Almu (la responsable de la elección de Bienvenidos al norte en contra de mi escepticismo inicial), y al salir por fin encontré un buen restaurante mexicano en Madrid, la Mordida, así que la guinda de la noche la puso una jarra de margaritas bien preparados, unos chiles rellenos que casi me hacen caer la lagrimilla (pero sólo casi), unos ricos tacos al pastor con piña y un imprescindible postre de cajeta. Lo mejor, al margen de la compañía, que todo me salió gratis, privilegios de ser tan majo.
15 marzo, 2009
UNAMUNO FRENTE A LA BARBARIE
Millán había llegado al acto de la universidad escoltado por sus legionarios armados con metralletas. Varios oradores soltaron los consabidos tópicos acerca de la "anti-España". Un indignado Unamuno, que había estado tomando apuntes sin intención de hablar, se puso de pie y pronunció un apasionado discurso:
"Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces. Pero no, la nuestra es sólo una guerra incivil. (... ) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión. Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis...".
En ese punto, Millán empezó a gritar: "¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar?". Su escolta presentó armas y alguien del público gritó:¡Viva la muerte!". En lo que, según Ridruejo, fue un exhibicionismo fríamente calculado, Millán habló:
"¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!". Se excitó sobremanera hasta tal punto que no pudo seguir hablando. Resollando, se cuadró mientras se oían gritos de "¡viva España!".
Se produjo un silencio mortal y unas miradas angustiadas se volvieron hacia Unamuno que nuevamente tomó la palabra:
"Acabo de oír el grito necrófilo e insensato de ’¡viva la muerte!’. Esto me suena lo mismo que, ¡muera la vida!’. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. Puesto que fue proclamada en homenaje al último orador, entiendo que fue dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la,muerte. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente, hay hoy en día demasiados inválidos. Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Míllán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él. (... ) El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada...”
Furioso, Millán gritó: "¡Muera la inteligencia!". En un intento de calmar los ánimos, el poeta José María Pemán exclamó: "¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!". Unamuno no se amilanó y concluyó:
"¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España".
Millán se controló lo suficiente como para, señalando a la esposa de Franco, ordenarle: "¡Coja el brazo de la señora!", cosa que Unamuno hizo, evitando así que el incidente acabara en tragedia.
A continuación os pongo la foto que recoge el momento en que Unamuno abandona la Universidad. Después de aquel incidente fue destituido como rector de la universidad y confinado en su casa, al poco tiempo murió dejando a su querida España en el peor momento de su historia.
08 marzo, 2009
LA LIBERTAD COMO ARGUMENTO
Otro de los grandes errores en los que suele caer la gente es pensar que lo moral y lo legal son la misma cosa o, lo que es lo mismo, que todo lo ilegal es inmoral, lo cual es tan absurdo como creer que el sistema es perfecto o que nuestros legisladores son infalibles. También se suele cometer la equivocación de entender la moral como una verdad absoluta cuando en realidad la moral es una verdad relativa, cada sociedad, religión o cultura tiene la suya, incluso cada individuo puede tener una moral propia. Este relativismo, bien entendido, no conduce al “todo vale” sino a comprender que existen otras formas de ver las cosas diferentes a la nuestra, lo cual supone el fundamento del respeto mutuo que, a su vez, es la base de la convivencia.
Por desgracia, el miedo y la desconfianza hacia el ser humano siguen moviendo la mayoría de las leyes que regulan nuestras sociedades. La legalización de las drogas, la prostitución o el aborto no obliga a nadie a practicarlo ni aumenta su volumen (Holanda es un buen ejemplo de ello). Si tú no quieres hacer una cosa, no la hagas, pero deja a los demás que hagan lo que les de la real gana, que el mundo no se acaba por ello. La libertad es el bien supremo del ser humano, respetemos las decisiones de cada uno, nos gusten o no.
02 marzo, 2009
FRANCIS BACON EN MADRID.
20 febrero, 2009
EL CHOCOLATE Y LAS MUJERES.
Fue tanta la pasión que tenían las mujeres principales por tomar este alimento en la iglesia que este mismo autor nos cuenta cómo el obispo de Chiapas, escandalizado por el atrevimiento de las damas criollas, decretó la excomunión para todo aquel que se atreviera a comer y beber en el templo durante el servicio religioso, “esta excomunión fue tomada muy a pecho en especial por las señoras, que protestaron diciendo que si no podían comer ni beber en la iglesia tampoco podrían asistir a ella para oír la misa a la que estaban obligadas”. El obispo se enfrentaba a uno de los poderes fácticos del reino, las mujeres principales, y pagó por ello las duras consecuencias. Así nos relata el autor inglés las diferentes estrategias que desplegaron las españolas para oponerse a aquella decisión:
“Las mujeres, viéndole tan firme en su posición, empezaron a desacreditarle con palabras despreciativas y llenas de reproche, y a burlarse de la excomunión, bebiendo tranquilamente en la iglesia, como pez en el agua, lo que causó un día tal escándalo en la catedral que se llegaron a desenvainar las espadas contra los sacerdotes y sacristanes, que intentaron quitar a las criadas las tazas de chocolate que habían traído para sus señoras; éstas, al comprobar que ni por las buenas ni por las malas podrían llegar a persuadir al obispo, se decidieron a abandonar la catedral en donde estaban acosadas tanto por el obispo como por los subordinados, y desde aquel momento la mayoría de la ciudad acudió a las iglesias de los monasterios, donde las monjas y los frailes no causaban molestias, aunque estaban obligados a desobedecer el mandato del obispo; esto ocasionó que las limosnas y estipendios por las misas que antes daban al obispo pasaran a engrosar las arcas de los conventos, enriqueciéndolos al mismo tiempo que la catedral se empobrecía. Esto no duró mucho, ya que el obispo comenzó a odiar a los frailes, y promulgó otra excomulgación, obligando a toda la ciudad a acudir a su propia catedral. Las mujeres no obedecieron y permanecieron en su casa durante un mes entero”[2]
El desacreditar públicamente a un personaje o el desviar las importantes remesas económicas de las limosnas fueron algunos de los medios que las señoras criollas utilizaron para influir en la vida pública. Finalmente, todo este increíble enfrentamiento acabó de la única forma posible, el obispo fue envenenado y con él murió la oposición a que las mujeres tomaran chocolate mientras escuchaban los oficios. Este suceso deja patente la fuerza de ciertas costumbres cuando estas fueron interpretadas como privilegios por el grupo social dominante pero también como siempre es más prudente darles la razón a las mujeres.
[1] GAGE, Thomas, Viajes por la Nueva España y Guatemala, Historia 16, Madrid, 1987, p.261.
[2] Ibid. p. 262.
Mujer española con su esclava negra, s. XVIII, Museo de América de Madrid.
12 febrero, 2009
TODOS MENTIMOS
Muy a mi pesar yo tengo fama de sincero, aunque soy tan mentiroso como cualquiera, en mi opinión la clave está en que procuro no mentir nunca en temas importantes, suelo decir siempre la verdad sobre mis sentimientos, hablo sin pensar mucho las cosas y no guardo motivos ocultos o interesados, todo lo cual me hace bastante transparente a los demás, tanto que, cuando trato de mentir, la gente que me conoce se percata rápidamente. Siendo esto así, mis mentiras suelen reducirse a la invención de historias, la exageración de anécdotas para hacerlas más interesantes, o la hipocresía típica con el jefe, el familiar capullo o el amigo pesado, todos ellos aspectos bastante inofensivos para los demás. Es importante dejar claro esto último porque lo que convierte a la hipocresía cotidiana en “mentira piadosa” es, precisamente, la intención con la que se formula la mentira. Así, si lo que mueve al mentiroso es la cobardía (no hay peor mentira que la ambigüedad) o el egoísmo, no nos encontramos frente a un santo sino ante una persona miserable y sin escrúpulos. Por otro lado, tampoco debemos sacralizar el hecho de mentir para no herir los sentimientos de los demás, cada vez nos movemos en un mundo más hipócrita donde lo políticamente correcto y lo bienintencionado nos está volviendo incapaces de llamar a las cosas por su nombre, de manifestar lo que pensamos o de quejarnos de lo que no nos gusta. El problema está en que, sin versos sueltos, todos nos volvemos aburridamente dóciles e iguales.
No cabe duda de que la mentira es un arma poderosa en manos del que sabe utilizarla en su propio beneficio, los políticos conocen esto muy bien, pero contra los que se aprovechan de los ingenuos por medio de embustes yo siempre digo lo mismo: “el problema no lo tiene el que es capaz de confiar en los demás y le traicionan, el problema lo tienen aquellos que son tan débiles que se muestran incapaces de hacerse merecedores de esa confianza”
EL VIRREY
05 febrero, 2009
VIAJE A SALAMANCA.
A mi lado viaja la típica salmantina, lleva un abrigo y unas botas negras, que acompañan la belleza de su pelo largo y negro como el azabache. Salamanca me espera y tiene mucho que ofrecerme.
10:35. Sigo de camino a Salamanca, me muevo por caminos nuevos para mí. El paisaje de Castilla es hermoso, entre el verde y el amarillo de sus campos de trigo y hierba que contrastan con un horizonte azul salpicado de nubes grises. Siempre me ha gustado viajar en tren, es como ir observando un cuadro que va cambiando, sólo se debería viajar así, los trenes tienen un aire romántico que la frialdad de los aviones y sus aeropuertos nunca podrán conseguir.
Acabo de terminar el libro que estaba leyendo, Memoria de mis putas tristes de Gabriel García Márquez, un libro valiente para escribirlo un anciano, que sólo puede permitirse alguien que, después de Cien años de soledad, está por encima del bien y del mal. En fin, al paso que voy no descarto acabar mis días como el protagonista de la novela, como un viejo verde.
La salmantina duerme a mi lado, tapando su rostro con su hermoso pelo negro mientras el sol va acariciando lentamente todo su cuerpo.
13:20. Admirando la majestuosidad de la plaza mayor de Salamanca, uno no puede evitar recordar las palabras de Bernal Díaz del Castillo cuando comparaba la grandeza de aquel lugar con la magnífica plaza de Tenochtitlan. Toda la ciudad encaja perfectamente con el paisaje, el puente romano sobre el rio Tormes, la piedra de sus edificios o su excelente gastronomía hecha a base de productos de la tierra.
La casa de las conchas me gustó por su originalidad pero fue ante la fachada de su universidad donde me emocioné al sentir el peso de la historia sobre mí, era como si los Reyes Católicos me mirasen desde su rosetón preguntándome si era consciente de lo que suponía dar clase allí, por donde pasaron personajes de la talla de Nebrija, Beatriz Galindo, Fray Luis de León, Góngora, el Conde Duque de Olivares, Saavedra y Fajardo, Unamuno, o, por encima de todos, mi admirado padre Vitoria, un hombre con la amplitud de miras suficientes como para crear las fundamentos del derecho internacional en base a la polémica sobre los justos títulos de los derechos de los monarcas españoles sobre América.
18:30. Vuelvo a Madrid, a la rutina, al refugio desde donde espero las noticias que cambien mi vida. La reunión con los profesores de la universidad de Salamanca ha ido muy bien, están dispuestos a apoyar mi incorporación al proyecto de investigación. Ahora sólo queda preparar los papeles y esperar que, por una vez, la suerte me sonría y pueda volver a aquella ciudad maravillosa a hacer lo que más me gusta.
26 enero, 2009
PROBABLEMENTE YO SI EXISTO
Desde mañana, dos autobuses en Madrid, uno de la línea 20 (Puerta del Sol-Pavones) y otro de la línea 47 (Callao-Barrio del Pilar) mostrarán un mensaje de publicidad a favor de la existencia de Dios: Cuando todos te abandonan, Dios permanece contigo. Todo esto después de que el siempre elocuente arzobispo Rouco Varela calificase de “abuso” el lema de los llamados autobuses ateos: Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida. En opinión de este baluarte de los valores tradicionales de occidente, la libertad de expresión “debe ser tutelada” para evitar que los creyentes sean “menospreciados y atacados en sus convicciones de fe”. Y es que, siguiendo el mismo planteamiento que ha conducido a todas las guerras de religión, Rouco opina que decir que Dios no existe es una ofensa para los cristianos. No debemos olvidar que para la Iglesia sus feligreses son como ovejas indefensas a las que hay que decir lo que deben o no pensar, ya que ellas por si mismas no son capaces de llegar a comprender el sentido de la vida. Por lo tanto, resulta comprensible el enfado del arzobispo de Madrid al ver peligrar el monopolio del proselitismo que ha ejercido siempre la institución a la que pertenece, ellos deberían poder hacer con nuestros impuestos todas las campañas de captación de fieles que considerasen necesarias pero el hecho de que una asociación privada decida gastarse su propio dinero en cuestionar los principios del negocio de las almas es una ofensa imperdonable. Y es que la libertad de expresión está bien siempre que sirva a los intereses de la Iglesia, abrir un debate sobre si existe o no Dios y la influencia que esto tendría sobre la vida de las personas resulta absurdo cuando el fundamento de todas las religiones es la irracionalidad de sus planteamientos. Precisamente por este motivo es tan bueno el lema de los ateos, si se afirmase categóricamente que Dios no existe se estaría siendo tan irracional como cualquier cristiano, que no necesita pruebas para creer en algo sino que les basta con la fe para considerar que la suya es la única verdad absoluta, sin embargo, al afirmar que probablemente no exista Dios, tan solo se está introduciendo la duda sobre este dogma, reconociendo que no tenemos los suficientes elementos para afirmar nada al respecto. Por otro lado, el alegato vital de la segunda frase: “deja de preocuparte y disfruta de la vida” choca frontalmente con el pesimismo existencial que afirma que este mundo es un valle de lágrimas al que venimos a sufrir por culpa de nuestros pecados y de nuestra naturaleza débil. Si aceptamos la posibilidad de que Dios no existe, también deberíamos aceptar que puede que el presente sea lo único que haya realmente y, consecuentemente, el principal sentido de la vida sería disfrutar al máximo de nuestro pequeño paso por la tierra. Esta es mi opinión, con el permiso de los inquisidores claro.
El virrey
19 enero, 2009
CRÓNICA DE LA BODA MÁS ORIGINAL
La cosa empezó el viernes, la mayoría de los amigos nos reunimos en el hotel Guadiana, allí mismo nos invitaron a cenar sushi con tortilla de patatas, una metáfora de lo que se iba a unir al día siguiente, por desgracia no todos pudimos disfrutar de ese momento, Jose se había olvidado su traje de boda en Madrid y tuvo que llamar a su hermana, que se encontraba a medio camino entre Madrid y Ciudad Real y que llevaba al padre de Yuko como copiloto, para que regresaran. Las cosas no empezaban bien con el suegro, que llevaba unas cuantas horas de vuelo a sus espaldas, y todos estábamos acojonados, afortunadamente la educación y paciencia japonesas estaban bien representadas en el señor Nakayama y la Katana permaneció guardada. Mientras tanto, lo mejor de la noche fue el concierto que nos dieron Yuko y Jose junto a dos amigos franceses (uno de ellos con una risa más que sospechosa). El final fue previsible, acabamos un poco borrachos en un bar de aborígenes alucinados por la concentración de guiris por metro cuadrado, escuchando música bacalao, lo cual resultaba bastante cómico sabiendo los gustos del 90 por ciento de los asistentes a la boda y, en especial, de los novios.
El sábado fue otra cosa, por la mañana nos llevaron a visitar las lagunas de Ruidera, un paisaje espectacular, nunca pensé que en Castilla tuviéramos un lugar con tanta agua, mientras que por la tarde nos dividimos, unos se prepararon para el bodorrio durmiendo la siesta mientras que otros prefirieron quedarse jugando al mus. La boda estuvo genial, el salón de actos estaba decorado con flores y las banderas de España y Japón, mientras que de fondo sonaban las canciones del grupo de Yuko y Jose. Cuando la novia entró en la sala todos nos quedamos alucinados, estaba espectacularmente guapa con su kimono, un quimono que pasaba del aburrido blanco (símbolo de virginidad) y que demostraba con colores la alegría de su portadora. La ceremonia fue muy emotiva, después de casarse por lo civil, el aburrido discurso del cura fue sustituido por las palabras de los padres de ambos, las del primo de Jose, Gordo, que tuvo el detalle de atreverse a hablar en japonés (hay que tenerlos cuadrados), la hermana de Jose, Pichu, y dos amigos, Saúl y Tamara. La anécdota graciosa la puso, como no podía se de otra forma, un despiste, en este caso se le habían olvidado los anillos a Yuko y tuvieron que ir corriendo a por ellos al hotel. La fiesta de después fue lo menos original, cuando hay gente feliz y barra libre la cosa siempre acaba en desparrame. Es de destacar que la canción que compusimos los amigos de la universidad fue un auténtico fracaso debido a nuestro nulo sentido del ritmo, tan poco desarrollado como el del ridículo. El acto final de la obra fue protagonizado por todos aquellos irreductibles que se negaron a irse a dormir y se atrincheraron con los novios en una de las habitaciones, contando anécdotas ridículas con traducción simultánea. En resumen, un fin de semana inolvidable que puso sobre el papel lo que todos los que conocían a Jose y Yuko ya sabían desde hace tiempo.
FELICIDADES.
No se puede estar más guapa, he asistido a decenas de bodas y no me acuerdo de ni uno solo de los vestido que vi, pero os aseguro que este kimono no lo olvidaré jamás.
Momento en que les damos de regalo a los novios un cerdito (tipical spanish) lleno de monedas de euro
REPASO DE MI VIDA CON JOSE
Que me perdone Yuko pero ahora quiero detenerme un momento a recordar todo lo que le debo a Jose. Yo nunca he sido especialmente listo ni culto pero siempre he tenido la virtud de querer aprender, y eso es lo que hice gracias a Jose y al resto de amigos de la universidad (Edu, Saul, David, Tamara, Alberto el viejo…), abrir bien los ojos y aprender a ser crítico, a cuestionar las cosas, a leer entre líneas. Jose es de esos amigos con los que siempre estaré en deuda, hoy en día la gente que me conoce sabe que me encanta el buen cine de autor, pues bien, eso fue a partir de que empezara a comentar cine con Jose en la asociación “Literatura y Café”, nunca olvidaré la impresión que me produjo ver Muerte entre las flores o Lolita a través de sus ojos, hasta ese momento yo me conformaba con apreciar las cosas de manera superficial y no me detenía mucho en detalles como el significado oculto de los argumentos o el estilo de los directores. Fue con Jose con quien empecé una de mis aficiones favoritas, ir a la plaza de los cubos o a la filmoteca a ver películas en versión original, aun recuerdo cuando fuimos a ver Bailando en la oscuridad, en el momento más crítico de la película me sorprendí al descubrirlo limpiándose las lágrimas con un pañuelo, totalmente afectado, y tuve que aguantarme la risa para que no me mataran el resto de espectadores. También sabe la gente que me conoce que me encanta escribir, pues aunque ya había hecho algunas cosas antes, los primeros relatos serios que tengo son de mi época de “literatura y café”, así que puede decirse que parte de este blog le pertenece.
Inteligente y discreto, a pesar de los buenas conversaciones que hemos tenido siempre, para mi Jose sigue siendo muy enigmático, le gusta más escuchar que hablar pero cuando lo hace es capaz de soltarte una frase de esas que te dejan totalmente descolocado, él bien sabe varias a las que me refiero, pero por lo poco que le conozco se que es una buena persona y un buen amigo de sus amigos. Así que lo único que deseo es que la vida sea justa con él y que sea tan feliz como se merece.
12 enero, 2009
PABLITO Vs DARTH VADER
Los Madriles nevados 9/01/2009
08 enero, 2009
DÍAS GRISES
Estaba atardeciendo, el cielo se empezaba a despejar y en el lejano horizonte el sol se resistía a morir. Hasta la habitación llegaban los últimos rayos de luz, los más hermosos. La joven dirigió lentamente su mirada hacia un pequeño parque con columpios que se situaba justo en el margen del bosque, su mente trataba de desenvolverse torpemente mientras evocaba con nostalgia lo fácil que era todo en la infancia, los juegos, los amigos… Ahora vivir le resultaba demasiado complicado, un ejercicio de autocontrol que siempre acababa en fracaso. Recordaba a Mario, su primera cita y su primer beso, la emoción con la que preparaba su viaje a los Alpes antes de que su enfermedad les alejase irremisiblemente: - ¡si tan sólo se hubiera retrasado unas semanas aquel primer ataque! El tiempo suficiente para que hubiera podido hacer el viaje- Ana no podía evitar pensar en esa posibilidad, se compadeció durante unos instantes, pero aquella desazón no era más que el reflejo de una idea que le atormentaba constantemente: ¿Cómo habría sido su vida si no hubiera perdido el norte?.
Con su bata blanca, sus zapatillas de hospital y su pelo suelto, Ana se sentía ridícula. Durante sus años de estudiante había leído libros sobre arte y literatura, biografías de artistas o críticas sociales que presentaban la locura de una manera positiva, la chispa de la genialidad o del inconformismo, una fuerza motora capaz de romper las barreras de la normalidad política o estética, un don concedido sólo a unos pocos para que alcanzasen la inmortalidad. Sin embargo, Ana no tenía ningún talento especial, en ella la locura no era más que una condena que le impedía disfrutar de la vida. Cuando comenzaron las alucinaciones, primero se asustó y luego trató de rebelarse contra si misma, ignorar sus percepciones y disimular, pero pronto la paranoia le arrastró al precipicio, empezó a dudar sobre cual sería la verdadera realidad y perdió el juicio. Los pocos momentos de lucidez en aquel tenebroso mar de delirios eran insufribles, se odiaba por no ser normal, por no poder conservar la razón, y así llegó a la determinación de que la única salida posible era quitarse la vida. Lo que vino a continuación de su frustrado intento de suicidio estaba muy confuso en su mente, el efecto de las drogas y los calmantes le habían dejado la sensación de haber estado caminando sobre una nube de algodón, sólo tenía distintas imágenes de enfermeras, médicos y de sus padres en diferentes habitaciones de hospital.
Sonaron dos golpes en la puerta y pocos segundos después llegó hasta ella una enfermera que sostenía una bandeja con vasitos llenos de pastillas de varios colores. Antes de todo aquello Ana soñaba con ser periodista y viajar por todo el mundo, conocer otras culturas, le gustaba leer y escribir, ahora el efecto de la medicación le impedía cualquier ejercicio mental. Su vida era tranquila, sin sobresaltos, pero resultaba demasiado aburrida, insoportablemente monótona e insípida.
- ¿Qué sentido tenía seguir viviendo así? - se preguntaba la joven mientras tragaba dócilmente las píldoras. Nadie elige ser quien es, sólo decidimos que hacer con lo que nos dan y ella, simplemente, había tenido mala suerte.
Una vez se hubo asegurado de que su paciente había tomado correctamente la última de las pastillas, la enfermera dejó la habitación. Ana se dirigió nuevamente hacia la ventana y fijó su mirada en el horizonte buscando el sol, pero el sol ya había desaparecido.
Mujer en la ventana, Salvador Dalí
02 enero, 2009
¡¡¡¡YO QUIERO TARTA DE ARÁNDANOS!!!!
“Elizabeth conversa con Jeremy, un amigo propietario de una cafetería, sobre el dolor que le produce no encontrar una explicación al hecho de que su novio la dejara de querer y la abandonase por otra. Jeremy, la observa conmovido y le dice:
-eso es como la tarta de arándanos
- ¿cómo la tarta de arándanos? - pregunta extrañada Elizabeth
- Si –responde Jeremy- todas las noches, antes de cerrar, compruebo como la tarta de chocolate y la de queso se han acabado, mientras que la tarta de arándanos permanece siempre entera.
Elizabeth acerca un tenedor a la tarta de arándanos que Jeremy le ha puesto delante y la prueba, mientras interroga a su interlocutor:
- ¿Qué tiene de malo esta tarta? Está deliciosa ¿Por qué nunca se acaba?
Jeremy la mira dulcemente y con una media sonrisa le responde:
- No tiene nada de malo, simplemente los clientes prefieren las otras. A veces no debemos buscar explicación a las cosas.”
Un aliciente más para que os animéis a verla, el personaje de Elizabeth está representado por Norah Jones, la cantante de Jazz en su primera incursión en el cine, junto a ella Jude Law (el talento de Mr. Ripley), David Strathairn (el periodista de Buenas noches y buena suerte), Rachel Weisz (oscar por el jardinero fiel, sale espectacularmente atractiva) y Natalie Portman (mi deseada princesa Midala). No quiero engañaros, tiene un ritmo lento, pero la música y el manejo de las imágenes es muy bueno. No os la perdáis. Palabra del virrey.
18 diciembre, 2008
¿HEDONISMO O AMOR?
Oscar Wilde fue quien, sin lugar a dudas, mejor supo retratar las mieles del hedonismo y las oscuras aguas en donde acaba por sumergirse el alma de sus seguidores. Casi un siglo después y con la misma sutileza del autor irlandés, Denys Arcand, el director de la caída del imperio americano o las invasiones bárbaras, quiso actualizar a nuestro tiempo el mensaje de El retrato de Dorian Gray para denunciar el principal mal que sufre nuestra civilización, la superficialidad. Los protagonistas de estas dos películas, unos profesores de universidad, historiadores por cierto, viven buscando satisfacer todas sus pasiones, gozando todos los placeres sin reparar en las consecuencias, y disfrutando de una existencia intensa pero, al final, vacía. Estos personajes caminan por sus vidas empujados por una inercia de individualismo y placer mundano que les impide amar profundamente, implicarse en una relación, lo que acaba por conducirlos a la soledad y, lo que es peor, a dañar a las personas para las que son importantes. Al final de su vida, después de tanto deleite, uno de estos profesores se pregunta por el sentido de la vida y no encuentra respuesta. Este es el mundo en el que nos ha tocado vivir y yo me siento débil e indefenso, no tengo ni dinero ni trabajo en una sociedad materialista; no me se vender en una sociedad consumista; no soy guapo en una sociedad superficial; y, el mayor de mis pecados, me enamoro como un tonto en un tiempo en el que lo que se valora es la capacidad de “pasar del otro”, de mantener la independencia. Me siento desorientado ¿en quién se puede confiar cuando las personas cambian sus sentimientos con la misma facilidad que cambian de teléfono móvil o salen corriendo cada vez que las cosas se ponen feas? Si como dice Erich Fromm el amor es cosa de dos y es un trabajo diario, nosotros sólo controlamos la mitad de una ecuación que al final se resume en algo tan simple y a la vez tan complicado como amar a la persona acertada.










