24 mayo, 2006

EL VACÍO EXISTENCIAL, EL CANCER DEL FUTURO

¿Se puede vivir sin creer en nada? Esta es una pregunta inmensamente importante en la época y la sociedad que nos ha tocado vivir. Cuando planteo la posibilidad de no creer en nada me estoy refiriendo a los dos aspectos que han configurado los cuadros teóricos y morales que dirigen la vida de los individuos, la religión y las ideologías políticas. Una sola o ambas cosas nos dan una idea de lo que somos y de cual debe ser nuestro papel, nos sitúan en el mundo y establecen una serie de normas e ideales a través de los cuales regimos nuestras vidas. Pero ¿Qué pasa si somos ateos y no tenemos una ideología definida? ¿Qué es lo que dirige y da sentido a nuestras vidas? Cada vez mas ciudadanos se encuentran en un estado de pasotismo mental tan grande que estos aspectos tan importantes no forman parte de sus preocupaciones, se dedican a vivir sin preguntarse si sus acciones son trascendentes o no, si las cosas están bien o si podrían cambiar, cuales son nuestras responsabilidades y cual es el sentido del código que marca nuestras posturas ante los pequeños sucesos de la vida cotidiana.
Yo me pregunto, si uno no es creyente (como es mi caso) ¿se puede vivir sin darle algún sentido a la vida? Si la única respuesta que tenemos para el milagro de la vida y la muerte es el absurdo y el vacío ¿se puede escapar de la angustia y el miedo ante esta perspectiva? Uno puede reflexionar ante este misterio y tratar de encontrar respuestas imposibles o simplemente olvidar el tema y esconder en un tabú todo lo que recuerde nuestro miedo ¿Cuál es la mejor opción? Quizás lo más valiente sea mirar directamente a lo ojos de la muerte y aceptarla como parte de la vida, pero una vez hecho esto, yo no he podido escapar al pánico que me da la pérdida de la conciencia individual.
Las religiones desde la antigüedad y las ideologías políticas a partir del siglo XX, conformaron la base cultural de occidente y eran el sustrato del cual emanaban, para creyentes o no, los códigos de moral y de ética de los seres humanos. Durante las últimas décadas la laicización de las sociedades de los países desarrollados y la pérdida del debate ideológico tras la caída del telón de acero con la consiguiente desmovilización política de la ciudadanía, ha dejado un vacío en la formación moral de las personas que el Estado laico o aconfesional no ha sabido cubrir con una preparación en urbanidad o civismo. Las sociedades desarrolladas y los ciudadanos que en ellas vivimos empiezan a aplicar a las relaciones humanas los mismos parámetros que a las económicas, es el triunfo del capitalismo en todos los aspectos de nuestra vida, de esta forma medimos nuestras relaciones en función de transacciones de las que esperamos obtener algún beneficio aceptable para el esfuerzo que invertimos, la ley del más fuerte impera en nuestra vida laboral e incluso en la amistad o el amor, la necesidad de renovación constante o el consumismo son otros aspectos que empiezan a marcar nuestras conductas en el ámbito humano ¿hacia donde caminamos? Yo creo que nos dirigimos a un barranco de insolidaridad e individualismo que no puede más que empobrecer nuestras vidas y sumergirnos en la mayor de las soledades.

20 mayo, 2006

EL PINCHE YONKO

El pinche Yonko es un personaje difícil de definir, porque si no lo conoces te puede llega a parecer un chulo y un pringado, pero si tienes la suerte de ser su amigo descubres que es todo lo contrario. Se trata de una muy buena persona con un sentido del humor tan agresivo como su forma de conducir, un perfeccionista y un soltero empedernido, un compañero de borracheras incombustible, pero sobre todo es un gran amigo (capaz de cruzar el charco para ir a ver al Virrey o de cubrir sus descubiertos bancarios). En resumen, un tipo peculiar y fuera de lo corriente con el que seguro no te aburres.

19 mayo, 2006

EL PERDEDOR CUERDO

Son las ocho de la mañana, su madre ha madrugado para prepararle el desayuno, Oscar, serio, mira fijamente el fondo de la taza -que patético soy, treinta años y viviendo con mis padres, nunca saldré de aquí-. Se levanta y se despide de su madre, hoy no irá a trabajar, ni hoy ni mañana –estoy harto, decepcionado-, tiene otra idea en mente, algo que lleva pensando desde hace tiempo. Camina hacia la estación de cercanías –treinta años y con el abono transportes, debería darme vergüenza: 700 euros al mes y quieres ser el rey del mundo-. Espera pacientemente a que el tren efectúe su entrada, sube y se sienta. Lleva cuatro euros en un bolsillo y en el otro un paquete de tabaco –me apetece fumar un cigarro pero no me atrevo, podría pasar un revisor y echarme la bronca-. Pasan las paradas, la gente a su alrededor lee la prensa gratuita, nadie se mira y procuran no tocarse –no somos personas viajando juntas, mas bien vamos yuxtapuestas unas al lado de las otras-. El tren se para durante unos segundos en medio de una vía, entre la oscuridad, con el hilo musical de fondo – Dios, que ganas de fumar que tengo, primero te dicen que está bien y luego que te mata, que se vayan todos al demonio-. El tren reanuda su marcha y avanza hasta Cantoblanco Universidad. Oscar se baja y camina entre la multitud hacia la facultad de derecho de la Autónoma, el camino está rodeado de un césped que aspira a ser verde y unos árboles jóvenes -cuantas veces habré hecho este mismo recorrido cuando estudiaba aquí, para que me sirvieron aquellos años en la universidad, tengo un título que no sirve para nada, trabajo como un negro como vendedor en un centro comercial de pijos y gano una mierda-. Oscar pasa al lado del rectorado, por un momento interrumpe su paso, se queda contemplando el Mercedes del que baja el engominado vicerector –que envidia me da ese cabrón, yo también quiero ser un triunfador, estar forrado, tener un cochazo y follarme a la secretaria-. Retoma la lenta marcha hacia la facultad de derecho, hoy hay más gente de la normal –me siento como una hormiga en una larga fila hacia el hormiguero-. Llega al edificio y en la entrada ve a una hermosa estudiante, pelo rubio teñido, jersey de cuello en punta, vaqueros ceñidos y botas marrones - ¿a quién quiero engañar? Ella nunca se fijará en mí, soy gordo, feo y bajito, y ella una pija que le gusta el tipo Brad Pitt - se golpea la frente -soy un estúpido baboso-.
Oscar entra en el salón de actos, varios guardias de seguridad están vigilando en la entrada y otros tantos miran las bolsas de los asistentes, a Oscar nadie le detiene ni le revisa, su rostro dibuja una medio sonrisa –que triste, soy tan insignificante que nadie se fija en mi, supongo que si uno no tiene cara de talibán o de vasco cabreado puede pasar inadvertido los controles de seguridad-. La gente aplaude, la conferencia comienza, Oscar espera, se lo piensa, disfruta de su primer y único momento de poder a lo largo de toda su vida, se levanta y dispara tres balazos sobre la cabeza del presidente del gobierno.
Cuando todo ha terminado, su abogado le pregunta por qué lo hizo, Oscar responde:
-Había tocado fondo, así que pensé en volarme la cabeza o volársela al cabrón que afirmaba que el sueldo medio del español era de 1600 euros y que “prometía” solucionar el problema de la vivienda, me pareció mejor la segunda opción.

18 mayo, 2006

LA ADMIRADORA SECRETA

El misterio ha sido resuelto. Después de una investigación compleja, profunda y meticulosa, he logrado descubrir el rostro de la ya celebre, para los lectores de este blog, admiradora secreta. Debo decir que no me ha sorprendido tanto su nombre, se trata de una vieja amiga, como el que supiera escribir un castellano correcto. Desde aquí aprovecho la oportunidad para darle las gracias por su interés y enviarle un beso. Estas son algunas fotos que la hice en alguno de los muchos momentos que pasamos juntos.
Esta foto se la hice a la Angelina despues de un homenaje que nos dimos con fresas y champán

La angelina es un poco vaga y tiene que estar todo el día tumbada


Esta foto se la tomé saliendo en la ducha, no la hizo mucha gracia y la prometí que la borraría, ingenua.


Esta es la cara que puso cuando le dije que lo nuestro no podía ser porque tengo novia y estoy muy enamorado

12 mayo, 2006

AMAR DESDE EL RUEDO

Tengo miedo a perder a la gente que quiero, quizás sea porque soy un talibán del pesimismo o porque más de una vez me ha sucedido, pero el caso es que para mi, la palabra amor va unida a la de miedo. Siento pánico cuando pienso en la posibilidad de no poder tener a mi lado a mi hermano, a mi novia, a mi madre, a mis amigos, todos forman parte de mi vida de una manera irremplazable, lo que hace su perdida un auténtico drama ¿Cómo se puede sustituir el amor de una madre? ¡Que difícil es encontrar a una persona con la que te sientas a gusto! ¡Cuánto hay que currarse una amistad para llegar a tener ese buen rollo que se respira cuando estás con los colegas de toda la vida! Muchas veces no valoramos lo que tenemos o pensamos que podemos sustituirlo, pero la realidad es que cuando pierdes a una persona importante nunca acabas de superarlo, llevas una cicatriz en el alma, más grande o más pequeña, en un sitio mas evidente o más oculto, pero te acompaña el resto de tu vida.
Hay gente que cuando ama y pierde, se siente tan decepcionada que se traiciona a si misma, se vuelve escéptica, no se fía y no pone toda la carne en el asador, piensa que si no quiere del todo no sufrirá tanto, prefiere ver los toros desde la barrera, observando cada movimiento, estudiando el rival, pero cada día que no se arriesga, que no sale al ruedo, es un día que pierde, es un día que no es feliz.
Otros, como yo, viven asustados, se entregan a un amor o a un amigo, y son conscientes de que con este acto se vuelven vulnerables, se sienten débiles, frágiles, porque sienten que su felicidad no depende de ellos si no de la persona amada. Entonces, piensan como sería su vida sin esa persona que es tan importante para ellos y les entra el pánico. A estas personas la angustia no les deja la libertad suficiente para disfrutar de sus sentimientos y tampoco llegan a ser felices completamente.
Luego están los afortunados, los seguros de si mismos, los equilibrados, los maduros, los cuerdos, los aburrida y asquerosamente felices.
Hay muchas formas de perder a las personas que queremos, por no decirlas lo que sentimos, por no tratarlas bien, por la muerte (la peor de todas porque es la única que no tiene solución), por incompatibilidad de caracteres (esta está de moda últimamente), por la desidia, y por un montón de causas más. Pero hay una cosa común a todas las perdidas, la amargura. Yo recuerdo con nostalgia a mi abuelo, la persona más excepcionalmente buena que he conocido, mi modelo en la vida, echo de menos el poder hablar con él, pedirle consejo, contarle mi vida, presentarle a mi novia. Me duele el pensar que poco a poco su recuerdo se difumina en mi mente ¿cómo era su voz? ¿Cuales eran sus manías? Lucho por mantener cada detalle pero es una guerra que estoy condenado a perder. Yo no soy creyente, a si que no creo que jamás pueda volver a conversar con él, se que su recuerdo y el mío se perderá en las arenas de la historia, en un vacío eterno en el que poco importan los legados. Al final, el único sentido de la vida habrá sido el de haber disfrutado del tiempo que nos toco pasar por aquí y haberlo hecho con gente que merecía la pena. Y si estoy equivocado y nos encontramos en otra vida, a la primera invito yo.

10 mayo, 2006

EL BAILE DE LAS ESTATUAS

Mi amigo Cuauhtémoc

Cada día que voy a la biblioteca de la AECI, una de las más importantes de Europa en lo que la bibliografía hispánica se refiere, me espera mi amigo Cuauhtémoc. Allí, en el corazón de España, ve pasar el tiempo un homenaje al mayor rival de Hernán Cortés, ese fundador (guste o no) del Estado mexicano moderno que no merece ni una estatua ni una calle en su país adoptivo. Pero, afortunadamente, España es diferente, aquí no sentimos escrúpulos en homenajear a este noble y digno guerrero, los nacionalismos periféricos han desplazado al español y una estatua de Cuauhtemoc se ve como un recuerdo tolerante de un “pasado vergonzoso”. Pero ¿y si fuera el Duque de Alba el que se alzase entre los libros? ¿Heriría sensibilidades históricas?. Algunos me dirán que Cuauhtemoc fue un guerrero que lo único que hizo fue luchar por su independencia, estoy de acuerdo, pero por qué no tiene el mismo reconocimiento Abd el-Krim, también él fue un luchador por su pueblo y también él fue responsable de miles de muertos españoles, quizás porque Abd el-Krim fue marroquí o quizás porque, como dice mi siempre citado Aznar, España lleva catorce siglos de guerra contra el islamismo. Los nacionalismos y la historia no son una buena mezcla, hasta las estatuas de Franco son historia, una historia que debemos recordar para no repetirla ¿Dónde acabarán las estatuas de Franco? Quien sabe, el estatut no dice nada al respecto, puede que en el rincón oscuro de nuestra memoria, donde no nos gusta mirar, o puede que en otro país. Al final, la estatua de una menina como la de Alcobendas, puede ser la opción más políticamente correcta

04 mayo, 2006

LOA A LA COMIDA CONGELADA

¡Oh congelado!
¡alivio de mis noches!
¡Cura de mis hambres!
¡compañía de mis soledades!
Habitas los hogares
En una silenciosa espera,
En un oscuro y modesto lugar;
Muchos te acusan de frío y duro,
Pero tu interior es un tesoro
Que en cada crepúsculo adoro.

Paraíso helado,
Ambrosía de los vagos,
Refugio de los flojos,
Tu reinas donde yo vivo,
Estás en el frío de la ciudad
Y en las prisas del estrés;
Por delante tuya
Pasan los días monótonos,
¡Eres hijo de tu tiempo!
No te afecta lo que te rodea.

Como si fueras un hombre
Necesitas el fuego de la pasión,
Pero sólo encuentras
el calor del electrodoméstico,
el olvido de la basura orgánica,
el desprecio del cocinero
¡Triste destino el tuyo!
Nacido y muerto sin amor,
Pasas dejando estómagos llenos
Y presurosas almas vacías.

26 abril, 2006

EL 33

El artículo 33 de la Constitución mexicana es simplemente genial, todos los mexicanos lo conocen y se sienten capacitados para aplicarlo de manera fulgurante (aunque el artículo deja claro que sólo el Ejecutivo puede hacerlo). Por favor, tomar unos segundos de vuestro tiempo y leerlo, os lo pongo a continuación:

“ART. 33.- Son extranjeros los que no posean las calidades determinadas en el artículo 30. Tienen derecho a las garantías que otorga el capítulo I, título primero, de la presente Constitución; pero el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue conveniente.
Los extranjeros no podrán, de ninguna manera, inmiscuirse en los asuntos políticos del país”

A mi un taxista del D.F. me amenazó con aplicármelo y me dejó tirado en medio de la ciudad porque, con mi enorme bocaza, le dije que había ido a una manifestación en contra de la subida del precio del transporte público, el se indignó muchísimo y nos acusó a los españoles de metiches. Además te lo pueden aplicar sin juicio previo y sin pruebas. En cierta forma es comprensible esta paranoia mexicana porque a lo largo de su historia independiente tienen muchos ejemplos de intervención extranjera en sus asuntos y por la fuerza. En todo esto, llegó un iluminado a México, José María Aznar fue invitado a una conferencia para hablar sobre la política hidrológica en el mundo, pero este expresidente con visión global no pudo aguantarse las ganas de afirmar (sin que nadie se lo pidiera) que el mejor candidato para presidente mexicano era el del PAN, Felipe Calderón, motivo por el cual tuvo que abandonar el país entre una fuerte polémica (la oposición quería aplicarle el 33 pero, afortunadamente para este cruzado de la derecha, sólo el gobierno del PAN podía aplicárselo).

22 abril, 2006

MÉXICO

Desgraciadamente no me traje a México el cable de la cámara necesario para descargar las fotos tan increibles que he hecho en estos últimos días. Así que no me queda otra opción que tratar de verbalizar unas sensaciones que hubieran quedado muy claras con una sola imagen. Hay varias cosas que yo intuí de Nueva España durante mi larga estancia de hace un año que esta vez han sido ampliamente reafirmadas. La primera es la absoluta pasión que todos los novohispanos sienten por la comida, de verdad que es algo increible, se pasan el día botaneando (comiendo entre horas) todo tipo de caprichitos con nombres impronunciables (cebiche, tejuino, tamales, salchipapas, chicharro, nieves, raspados, tacos o quesadillas en todas sus variantes, camarones cocinados de mil formas, cocos, mangos, carnitas, dogos....), todo con un inevitable sabor a limón, sal y chile picoso. Acompañado, como no podía ser de otra forma, por chelas, aguas de diversos sabores y tequila del bueno. Su gula llega a tal punto que se ha convertido en una forma de ocio, salen a comer cierta cosa en cierto sitio, es el consumismo gastronómico llevado a un desenfreno tal que uno no puede sentarse cinco minutos en una playa o en una plaza sin que no aparezca un vendedor de panes dulces o de helados tentándole. Yo, que no he dudado en sumergirme en esta cultura gastronómica, debo decir que he tirado 6 semanas de gimnasio a la basura y me ha salido en 20 días una pedazo de tripa que os aseguro que nunca antes había tenido (tanto es así que no me la creo y dudo si no será consecuencia de algún virus tropical). Una cosa está clara, debo volver a la triada mediteranea o sospecho que acabaré perdiendo mi escultural figura, muerto de un paro cardiaco.
La segunda cosa que he reafirmado es que el pacífico es un mar bastante cabronazo, tiene tanta fuerza que, si se me permite la expresión, dudo que alguien pueda echar una meadita agusto en su interior, te lleva y te trae como si fueras una pluma movida por el viento, sin voluntad. Por otro lado, su atardecer es una de las cosas más hermosas que he visto en mi vida (que me perdonen Serrat y mi querido Mediterraneo) pero de esto, dejaré suficiente prueba en cuanto pueda colgar mis fotos.

05 abril, 2006

CHAMBAO Y TEQUILA

En medio de un mar verde de magueyes se esconde una preciosa ciudad que entre sus calles y plazas coloniales sabe transmitir el sabor de una buena destilación mexicana y el olor a unos tacos bien enchilosos. En la ciudad de Tequila, en la hacienda de José Cuervo, se celebra un año más el Festival del Maguey, y este año el grupo invitado es Chambao. Vecinos jóvenes y mayores se dirigen al auditorio esperando asistir a un espectáculo de flamenco con baile. Chambao empieza actuar ante la sorpresa de algunos y el entusiasmo de muchos. Desde España al corazón de México, el concierto es magistral, ya no existen rencores ancestrales sino pasión y entrega, mestizaje cultural y margaritas. El virrey, al lado de su reina, asiste encantado al espectáculo, cuando todo va a terminar se oye un grito desde su asiento ¡La de "déjate llevar"! ¡Tocar la de "déjate llevar"! (el nombre de la canción es “ahí estás tu” por lo que nadie entiende muy bien la petición), su vozarrón irrumpe en la tranquila noche de Jalisco hasta que, en la última canción de la noche, el grupo accede a los deseos del representante imperial. La noche ha sido perfecta y, bajo un cielo cubierto de estrellas y una luna imposible en Europa, el virrey vuelve a su palacio, donde Tino, el más puro ejemplo de mexicano vividor, espera para ir a cenar unos tacos.

LA VIDA Y EL SUDOKU

Los viajes largos y las horas perdidas en aeropuertos son oportunidades únicas para comerse la cabeza. Yo, a las 2 de la mañana de Toluca, llegué a la siguiente conclusión:
La vida es como el Sudoku, hay momentos en los que parece imposible encontrar una respuesta a los problemas, una salida oculta, pero si uno tiene paciencia y es constante, siempre se encuentra.

24 marzo, 2006

LOS MOTIVOS DEL BOTELLÓN

Nuestro país sufre un grave problema de fractura social, los políticos viven enfrascados en disputas partidistas de espaldas a la sociedad y a sus problemas reales y diarios, mientras que los mayores de 40 años se ven incapaces (cuando se lo proponen) de comprender a la juventud actual. El llamado Macrobotellón es un buen ejemplo de lo que estamos diciendo. La miopía social y la falta de empatía hacen aparecer a los jóvenes como unos alcohólicos, degenerados y bárbaros que no saben hacer otra cosa para divertirse que beber hasta el coma etílico y mear en las farolas. Los periodistas que se han dedicado ha desinformar sobre esta problemática lo han hecho de una manera sensacionalista y superficial, denotando una falta de curiosidad por indagar y de profesionalidad alarmante en una sociedad que se dice democrática. Si se profundiza un poco en las causas del botellón se pueden descubrir varios de los problemas con los que los jóvenes tienen que convivir actualmente:
- La mayoría de los menores de 25 años en España o están estudiando o tienen un trabajo basura con un sueldo miserable, en esta situación no se pueden permitir el gastarse seis euros en una copa (a partir de las dos de la mañana la media es de 9 euros) y deben recurrir a beber en la calle alcohol comprado a un precio más razonable en cualquier supermercado o chino de la zona por la que van a salir.
- En esta situación de precariedad los jóvenes no se pueden permitir emanciparse. Por lo que si se quieren tomar unas copas con los amigos (obviamente, después de la imagen de alcohólicos que dan sobre ellos los medios de comunicación, en casa con sus padres no se las van a poder tomar) no les queda otra opción que consumir en la calle o ¿alguien cree que en pleno enero y a cero grados alguien, por muy loco que esté, va a querer hacer botellón en un parque?. Lo que se denuncia del botellón, no seamos hipócritas, no es el que los jóvenes se pasen bebiendo, que es legal, sino el que lo hagan en la calle, a la vista de todos, mostrando a los ojos del país todas sus miserias.
- La sociedad no ofrece alternativas, si se pregunta a los jóvenes cual es la mejor parte de un viernes o un sábado por la noche la mayoría contesta que el botellón ¿por qué? Porque es el momento donde se sientan todos los amigos juntos y se comunican, se cuentan sus penas y sus alegrías, lo que les preocupa o lo que van a hacer en sus próximas vacaciones, en los bares no lo pueden hacer porque la música está muy alta y no están todos reunidos. Qué otras alternativas viables tienen para relacionarse de esta forma, seguramente las hay pero por algún motivo no calan. El macrobotellón no es más que una forma de juntarse un montón de jóvenes, el alcohol es la excusa perfecta.
- La educación en España es una basura, si de verdad preocupa el consumo exagerado de alcohol en los jóvenes, edúqueseles para que tengan un consumo responsable, pero educar no quiere decir una campaña de televisión sino una planificación seria y una inversión fuerte. Para el Estado es más fácil criminalizar a los jóvenes y ponerles multas (la última moda entre los políticos).
Analizados todos estos factores podemos ver el botellón de una manera más amplia, junto a la precariedad laboral, la especulación inmobiliaria, el sistema educativo deficiente o los problemas de comunicación entre padres e hijos. El botellón es un problema más complejo de lo que los políticos oportunistas y los periodistas mediocres nos quieren hacer creer y tiene unas raíces tan profundas que la amenaza de multas no va a acabar con esta práctica.

18 marzo, 2006

NO SOMOS DUEÑOS NI DE NUESTRA VIDA NI DE NUESTRO MUNDO

En los últimos años vivimos una época de restricciones a la libertad individual, un afán legislador que afecta a todas las facetas de la vida de los individuos. Se estrecha nuestro ámbito de decisiones y nuestra libertad, pero lo hace de una manera muy inteligente, de forma progresiva y acompañada de una campaña mediática justificadora. El Estado es la nueva religión del siglo XXI, nos dice lo que está bien y lo que está mal y lo hace de forma absoluta, no hay forma de contradecirle. Te dice donde puedes fumar y donde no, donde puedes beber y donde no, donde puedes aparcar y donde no, donde puedes vivir y donde no, donde puedes vender y donde no, como puedes morirte y como no, la calle ya no nos pertenece: hemos llegado a un mundo tan absurdo donde si pones una tienda de campaña en una playa o en la Pedriza, te multan, si te tomas una cerveza sentado con unos amigos en el parque, te multan, si aparcas en la casa de tus padres y te quedas más de dos horas, te multan, si te estás meando y no te aguantas y no puedes más que desahogarte en un árbol, te multan, si te pones a vender los tomates que has cultivado en tu pequeño jardín en un banco de la calle y no tienes licencia, te multan. Yo se lo que uno de estos amantes de la legislación me respondería, que vivimos en una sociedad en la que necesitamos unas leyes de convivencia, que si todos hacemos lo que queremos el mundo se va a la mierda, y que la libertad de uno termina donde empieza la del otro. Estoy de acuerdo en parte, es cierto que necesitamos una serie de leyes que nos ayuden en la convivencia pero el problema es que el órgano promotor de estas leyes nos considera como menores de edad, idiotas, a los que hay que decir lo que se puede y que no se puede hacer. A mi no me apetece drogarme pero estoy a favor de la legalización de las drogas porque quiero ser yo el que decida por mi mismo lo que hacer con mi cuerpo y el que, a través de una actitud responsable, llegue a la decisión de no drogarme, o ¿deja de haber drogas porque estén prohibidas? O ¿deja de existir la prostitución porque no esté legalizada?. El estado y los que hacen las leyes deberían de pensar que la base de una buena convivencia no se encuentra en prohibir todo lo que no les parece bien sino en hacer una buena educación desde la infancia, que cree ciudadanos responsables capaces de decidir bien entre las diversas opciones. Sócrates dijo que no existen buenas y malas personas sino aquellas que no saben distinguir entre el bien y el mal. Pero para el estado es más fácil multarnos a invertir en educación, es más barato y además se recauda más.
Tengo enormes dudas sobre el funcionamiento de nuestra sociedad, ¿qué pasa si de repente se aprueba una ley injusta (desafortunadamente tenemos muchos ejemplos en nuestra sociedad)? ¿Tenemos la obligación de respetar una norma que va contra los intereses de la mayoría? Sócrates fue condenado a muerte de manera injusta y decidió acatar la condena, y no huir como le pidieron sus amigos, por respeto hacia las leyes de su polis y por civismo. ¿Debemos convertirnos todos en mártires o tenemos el derecho a no cumplir una ley arbitraria? En la América colonial pasó una cosa parecida, el gobierno de la metrópolis estaba muy lejos de los problemas específicos de las colonias y lanzaba leyes que debían aplicarse de la misma forma en Castilla que en la Tierra de Fuego, los funcionarios reales del Nuevo Mundo resolvieron este problema con una fórmula muy sencilla “se acata pero no se cumple”, se respeta la decisión del rey pero éste no está bien informado de la situación de sus colonias así que allí no se aplica esa ley. Este es un buen ejemplo de que la casuística siempre será más justa que las normas generales, no es lo mismo un macrobotellón que cuatro amigos en un parque tomándose una cerveza. Además, las leyes son construcciones culturales que cambian con los años, en algunos países sigue siendo delito la homosexualidad, y que deben procurar tratar cuestiones relativas a la convivencia y mantenerse al margen de la vida personal de los individuos. Debemos tener en cuenta que las normas no son verdades absolutas, que los legisladores no son infalibles y, lo que es más grave, no debemos permitir que nuestra libertad sea sacrificada en el altar del control y la seguridad, encadenada por el miedo y fiscalizada por los gurús de la política
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Si pinchais encima de la viñeta se ve mas grande