31 agosto, 2007

LOS OLVIDADOS

La última semana que estuve en México df me robaron la cartera y ayer me enteré de que me sacaron 140 euros de la cuenta en compras con mi tarjeta. Este hecho me ha afectado mucho, no por el dinero, sino por el hecho de que me hace cuestionarme mi idea sobre la naturaleza humana y la moral que aplico en mi vida. Sin embargo, sigo pensando que el hombre es bueno por naturaleza y que son las circunstancias que nos rodean y los errores en las percepciones de las cosas los que nos hacen equivocarnos, también continuo manteniendo la idea de que si uno obra correctamente lo normal es que le pasen cosas buenas y que el que se comporta con maldad no es feliz. Dicho todo esto, me pareció una oportunidad inmejorable para recomendaros una película excelente de un director que se fue a buscar fortuna a México y descubrió, entre las calles de su capital, las luces y sombras del alma humana. Los olvidados de Luís Buñuel es la historia de las causas por las cuales, quien sabe, un ratero me robó la cartera en el saturado metro del DF. Mañana es mi cumpleaños, así que os propongo que me regaléis una hora y media de vuestro tiempo y me comentéis lo que os pareció la película.

1 comentario:

Xabier dijo...

Coño, menudo blog que te has currao. No está nada mal. Se me ha ocurrido comentar tu último post porque la película de Buñuel la vi el año pasado en cine, en la National Film Theatre de Londres, dentro de algún festival que organizaban y que no recuerdo cómo se llamaba. Solo sé que homenajeaban al director de cine Mike Leigh y que a éste le dieron la oportunidad de escoger su película preferida para que todos los asistentes al festival pudieramos verla (curiosa manera de homenajear a alguien). Leigh escogió "Los Olvidados". La película es de lo mejor que he visto, una auténtica obra maestra. Lo bueno de aquella proyección de Londres, aparte del hecho de tratarse de eso, de una proyección, fue que al final de la película proyectaron un final alternativo que Buñuel había rodado. Temeroso de que la censura o los productores mexicanos se mostraran reacios a estrenar la película con aquel final tan oscuro y pesimista, Buñuel había preparado otro final en el que todo acababa bien, con la imagen de un chico que cruza la carretera para adentrarse en un hogar de acogida inmenso donde le aguarda un esperanzador futuro. Por supuesto, el otro final, el original, era mucho mejor y así lo entendieron los productores de la película, afortunadamente.
Bueno, sin más. Nos vemos en Murcia.